Según William Morris, la arquitectura «representa el conjunto de las modificaciones y alteraciones introducidas en la superficie terrestre con objeto de satisfacer las necesidades humanas, exceptuando sólo el puro desierto”

Esta amplia concepción de la arquitectura no deja de ser la más acertada que se puede hacer, sino que además define acertadamente los limites de la palabra desierto, definiéndolo como el lugar donde la vida humana no es viable.

Aranfer nace en el norte del Perú, en el desierto, donde la arquitectura se presenta en su valor más abstracto.
En este medio incierto, desde la sombra del algarrobo ya podemos hablar de arquitectura ejerciendo su función principal: servir a las personas.